5 RAZONES PARA REGALAR GAFAS DE SOL DE MADERA (Y A QUIEN SORPRENDER CON ELLAS)

Dar con el detalle perfecto a veces cuesta bastante, ¿verdad? Todos hemos estado ahí: se acerca una fecha especial, quieres sorprender de verdad, buscar algo práctico que sea útil y, a ser posible, que tenga un toque personal.

Si estás en ese punto y ya no sabes qué más regalar, decidir regalar gafas de sol de madera es lo que necesitas para hacer algo distinto a los clásicos de siempre. Y además todos nuestros modelos son unisex.

Lo mejor de la madera es que es un material vivo y cálido al tacto. Las vetas y los tonos cambian de una pieza a otra, dibujando patrones que la naturaleza ha tardado años en crear. Por eso, cuando decides regalar gafas de sol de madera, estás entregando un diseño único en el mundo.

Es un regalo con historia, muy distinto a la frialdad del plástico o al metal fabricado en serie que puedes encontrar en cualquier tienda. Cada montura que sale de nuestras manos tiene su propia veta y su propio carácter, así que quien la recibe sabe que lleva una pieza irrepetible, hecha con un material natural y sostenible. Además, su ligereza extrema las hace comodísimas, un detalle que siempre se agradece cuando llevas las gafas puestas todo el día.

¿Cuándo encaja mejor este tipo de detalle? Aquí tienes cinco razones convertidas en ocasiones concretas, para que sepas exactamente cuándo este regalo brilla con luz propia:

1. Un aniversario de verano

Si vuestra fecha especial cae en los meses de más calor, es la excusa perfecta. Imagina un regalo súper práctico para estrenar en vuestra próxima escapada de fin de semana, en un viaje por la costa o en esas tardes largas de paseos al sol. Es un complemento que os acompañará en vuestros mejores recuerdos fotográficos de las vacaciones. Para esta ocasión, el modelo Sidney, con su montura redondeada y elegante, es un acierto total.

2. Una despedida de soltero o soltera

Se ha puesto muy de moda llevar complementos a juego durante estos viajes con amigos, pero normalmente se compran artículos de mala calidad que acaban en la basura el domingo. Unas monturas de madera para todo el grupo son un detallazo muy divertido, original y que luego podrán seguir usando a diario para ir a trabajar o pasear. Es un recuerdo del viaje que dura años. El modelo Habana, versátil y urbano, funciona bien para todo el grupo por igual.

3. Agradecimiento a los padrinos de boda

Los padrinos y madrinas merecen un recuerdo diferente por acompañaros de cerca en un día tan importante. Quieres huir del clásico detallito de boda que acaba cogiendo polvo en una estantería. Unas gafas de sol de madera son un regalo elegante, duradero y de uso diario que les recordará vuestro enlace cada vez que salgan a la calle. El modelo Denia, de líneas más clásicas y con carácter, encaja especialmente bien con este momento.

4. Un cumpleaños inolvidable

Los cambios de década o cualquier cumpleaños que quieras celebrar por todo lo alto piden regalos originales como este. Regalar gafas de sol de madera siempre es un acierto seguro para esa persona de tu entorno que ya tiene de todo, que valora la artesanía y a la que le gusta salir de lo convencional con su forma de vestir. El modelo San Francisco, es ligerísima y suele sorprender a quien no esperaba algo tan cómodo de una montura de madera.

5. Un regalo «porque sí»

No hace falta marcar una fecha en el calendario para tener un detalle con alguien que te importa. A veces, las mejores sorpresas son las que llegan un martes cualquiera sin un motivo oficial, simplemente porque viste las gafas, te llamaron la atención y pensaste «son totalmente de su estilo». ¡Y no hace falta más excusa que esa! El modelo Tokyo, de líneas redondeadas y aire sofisticado, es de los que más «he pensado en ti» transmiten sin decir una palabra.

Si ya te has decidido a regalar gafas de sol de madera, la presentación tiene que estar a la altura del detalle. 

En lugar de usar el típico papel de regalo o una bolsa de cartón comercial, te proponemos una idea mucho más original y que redondeará la experiencia: meterlas en una de nuestras cajas de madera.

Lo comprobamos cada vez que empaquetamos un pedido así, puedes elegir una cajita pequeña, ponerle algo de viruta natural en el fondo para protegerlas y colocar las gafas dentro. El resultado es una presentación preciosa, con ese olor inconfundible a madera nada más abrirla, cien por cien acorde al producto. 

Y lo mejor de todo es que el envoltorio no se tira a la papelera: la caja se la podrán quedar después para guardar joyas, llaves, monedas o pequeños recuerdos en la mesita de noche o en la entrada de casa.

¿Te hemos dado una buena idea para tu próxima sorpresa? Si quieres ver todos los diseños, los tonos de la madera y las formas que trabajamos para dar con el estilo exacto de esa persona especial, pásate por nuestra colección completa.

Te invitamos a echar un vistazo con calma en nuestra sección de gafas de sol de madera y elegir ese regalo que, te lo aseguramos, van a querer estrenar nada más abrir la caja.

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