MANUALIDADES DE VERANO PARA NIÑOS: 3 IDEAS CREATIVAS Y CERO ABURRIMIENTO

Cuando llega el esperado final del colegio y las rutinas saltan por los aires, a los padres nos surge siempre la misma gran duda: ¿cómo vamos a entretener a los peques durante tantas semanas de vacaciones? 

La televisión, las consolas y las tablets suelen ser el recurso más rápido y fácil, pero si quieres fomentar su imaginación y que pasen tiempo de calidad alejados de las pantallas, las manualidades de verano para niños son, sin duda, tu mejor aliado.

Las largas tardes de julio y agosto, sobre todo esas horas centrales en las que hace demasiado calor para bajar a la piscina o salir al parque, son el momento perfecto para montar un pequeño taller de arte en el salón de casa o a la sombra en la terraza.

Hoy vamos a dejar de lado los típicos recortes de papel de usar y tirar o las manualidades con tapones de plástico para proponerte proyectos súper originales, entretenidos y duraderos. ¡Toma nota y prepara los pinceles!

Para que un proyecto infantil sea un éxito absoluto tiene que cumplir tres requisitos: ser divertido, permitirles ensuciarse un poquito las manos (eso les encanta) y tener un resultado final del que se sientan súper orgullosos. 

Aquí tienes nuestras ideas favoritas utilizando bases de madera natural, que aportan calidez y durabilidad a cualquier creación:

1. Decoración de casitas de pájaros para el jardín o la terraza

El verano es la época del año en la que más conectamos con la naturaleza y qué mejor forma de celebrarlo que creando un refugio para las aves. 

Una de las actividades más bonitas, creativas y con mayor valor educativo que podéis hacer es pintar y decorar pequeñas casitas de pájaros de madera.

2. Iniciación al decoupage en bloques de madera

Si buscas manualidades de verano para niños que vayan un paso más allá de la simple pintura y les dejen con la boca abierta, la técnica del decoupage es espectacular y sorprendentemente fácil para ellos. 

Consiste, básicamente, en decorar superficies pegando recortes de papel de forma que parezca que están pintados directamente sobre la madera.

Justo más abajo, te dejamos un par de imágenes de ejemplo de nuestros bloques de madera personalizados.

3. Pintar su propia familia de matrioskas

Las clásicas muñecas rusas que se guardan unas dentro de otras tienen un magnetismo especial, casi hipnótico, para los más pequeños. 

Comprar un set de matrioskas de madera natural en blanco es garantizar horas, e incluso días, de concentración absoluta.

➡️ Al tener 5 o 6 tamaños diferentes, podéis plantearlo como un proyecto dividido en varias tardes de verano para que no se cansen.

➡️La gracia de las matrioskas es que cuentan una historia. Pueden diseñar cada muñeca con una temática escalonada. Por ejemplo: la cadena alimenticia de los animales marinos (un tiburón grande que se come a un pez mediano, que se come a uno pequeñito), la evolución de sus superhéroes favoritos o lo más divertido: pintar a cada miembro de la familia, desde el papá o la mamá en la más grande, hasta la mascota de la casa en la más chiquitita.

➡️ Además de desarrollar su motricidad fina pintando los pequeños detalles faciales, al final del proceso tendrán un juguete tradicional, ecológico y sostenible al que le sacarán muchísimo partido.

A veces, a los padres nos da un poco de pereza sacar las pinturas, el agua y los pinceles en el salón. Además de que panicamos por la integridad de los muebles. Pero con una buena organización previa, el caos estará 100% controlado:

  • Prepara la «zona cero»: Cubre la mesa grande con un hule viejo, un mantel de plástico o varias capas de papel de periódico. Ponles una camiseta vieja de talla grande que haga las veces de bata de pintor. Si se manchan, no hay dramas.
  • Olvida la perfección: Es importante recordar que es su proyecto, no el tuyo. Lo importante de estas actividades no es que la casita de pájaros quede simétrica y digna de una revista de decoración, sino que ellos tomen sus propias decisiones de diseño, experimenten mezclando los colores primarios y se expresen libremente.
  • Responsabilidad de principio a fin: Haz que participen en el proceso completo. La actividad no termina cuando dan la última pincelada. Enséñales que la recogida de la mesa, el cierre de los botes de pintura y la limpieza de los pinceles con agua y jabón también forman parte de la manualidad.

Organizar pequeñas sesiones de manualidades de verano para niños es una de las mejores inversiones de tiempo y energía que puedes hacer durante sus vacaciones. 

No solo les ayuda a mejorar su psicomotricidad fina, su paciencia y su capacidad de concentración, sino que construyen recuerdos de la infancia imborrables compartiendo tiempo a tu lado.

Proyectos como pintar una bonita casita para las aves, descubrir la magia de las servilletas con el decoupage o dar vida a unas simpáticas matrioskas les mantendrán motivados, ilusionados y muy, muy lejos del temido «mamá, papá, me aburro».

¿Listos para desatar el talento de los más pequeños de la casa? Explora todo lo que podéis crear juntos y haced que este verano sea inolvidable con ayuda de Maba Online.

Deja una respuesta

Volver arriba